Nuevamente Gabriela nos recuerda con su ejemplo que incluso en ambientes de intensa vida social se puede transparentar la presencia de Dios y podemos iluminar a los demás, incluso de forma indirecta cuando el ambiente no permite abiertamente proponer la directamente la alegría del Evangelio. Hoy nuestra escritora se rodea de gente de su entorno cultural en un recital de poesía al claro de la luna, en su terraza a orillas del Loira (aquella que un su día visitamos, ver aquí)
*** DIARIO ***
Punto 1465. 20 de septiembre, Iglesia de Fresne. Yo me asustaba un poco ante lo que tenía que escribir, porque me sentía totalmente vacía.. . Me dijo: "No tienes por qué preocuparte, Soy Yo el que dicta. ¿Crees que habrías sido capaz de enfilar unos renglones? ¡Pobre pequeña! Es preciso que te convenzas de que Yo estoy en ti. Puede ser que no te coloques suficientemente en Mi Atmósfera de Amor, de Poder y de Alegría."
Unos amigos habían venido de lejos para gozar del claro de luna cenando en la terraza. Me dijo: "Yo estoy en esa alegría de los tuyos, en esa poesía de dos horas que te parecieron tan cortas... Era Yo quien encaminaba la conversación hacia el Más Allá. No temas nunca pronunciar Mi Nombre; Soy tu gran Amigo. Tú Me llamas 'tu más hermoso Amor', y es verdad. Déjame pues presidir toda tu corta vida. No durará para siempre ya que la muerte ha de venir. Se avara de Mí y con ello crecerá tu encanto y tu influencia. Yo Soy el que pasa de ti a los otros; Me es agradable encontrar vehículos."
Yo: "Señor, haz que yo sea un vehículo fiel siempre dispuesto." Él: "Examínate con frecuencia. Mira si cumples el papel que Yo te doy respecto a todos y luego, dímelo." Yo: “Señor, es siempre tan imperfecto..." Él, con viveza: "¡Eso tú no lo sabes! Tú ignoras siempre lo que pasa en el alma del interlocutor. Tú no ves las almas, ni puedes ver Mi Gracia. No te detengas en el impulso de trabajo por Mí, pues un día verás el resultado. Sé una pequeña servidora fiel que trabaja tanto mejor cuanto que tiene, de cuando en cuando, conversaciones secretas con un Amo lleno de Amor.
Y Mi Amor no es como los amores de la Tierra; es Fuego y Llama. No te admires, entonces, si sientes que tus facultades se incendian y debes dejar la conversación con un cambio de plano: la Subida Dichosa."
*** REFLEXIÓN Y COMENTARIO ***
Todo esto es real. Los místicos, en ocasiones se sienten como transportados, y aun cuando no tengan todo el despliegue de dones y no puedan ver a Cristo, como el caso de Gabriela que tan solo podía escucharlo, son capaces de percibir la Presencia Real de Dios en determinados momentos, son lo que denominan éxtasis, que pueden ser diferentes según los casos. Eso es a lo que se refiere Jesús con el término de “la Subida Dichosa”.
Y en lo que refiere a llevar a Cristo a los demás, nuestra influencia será mayor cuanto mayor sea nuestra intimidad con Dios, es decir, cuanto mayor sea nuestra santidad…
Imagen tomada de Pixabay.
PRÓXIMA PUBLICACIÓN DEL DIARIO: 27 de septiembre de 2026.