*** DIARIO ***
Punto 1467. 4 de octubre de 1945. Yo acababa de terminar un trabajo delicado y caí en la cuenta de que había que empezar de nuevo debido a un error. Él: "¿Acaso no Me decías durante el trabajo que nada te importaba, esto o aquello, puesto que todo era por Mí? Demuéstrame ahora que eso era cierto y que eres capaz de hacer y deshacer por amor Mío. Hazme ver que eres dócil en Mi Mano, y que si lo que estabas construyendo se viene abajo, tú sigues estando alegre en Mí, porque Me miras a Mí y no te tienes en cuenta a ti misma.
A veces Me complazco en poner a prueba a las personas que amo. Las pruebas son necesarias en la vida espiritual y debéis comprenderlo. Porque la vida sobre la Tierra no es todavía la del Cielo. Es el principio del autor y el amor crece en la prueba, pero el amor no percibe su propio crecimiento y por eso sus deseos son insaciables. ¡Qué gozo para Mí el de poder ayudaros!
Marcha conmigo. Hablaremos, Me oirás y te aplicarás humildemente Mis Palabras. Yo sé bien cómo apoderarme de un alma. Yo nunca hablo en vano; pero a ti te toca responder, pues te llevo al Padre. Y Mi pequeña crecerá no por sí misma, sino por Mí. Continuo creándote y… ¿no Me contarás hoy, en la intimidad recogida que precede al sueño, la suave gratitud de tu corazón?"
*** REFLEXIÓN Y COMENTARIO ***
A veces el Señor permite circunstancias difíciles en nuestras vidas, pero no siempre son pruebas que Él envíe, sino consecuencias trágicas del pecado de los hombres. Y es verdad que muchas veces nos desconcierta esa presencia del mal en el mundo, en nuestras propias vidas, pero Dios siempre sabe más; Él ve el conjunto de todo lo que afecta a nuestras situaciones, y ciertamente es capaz de sacar bien de un mal objetivo, por lo que es preciso confiar, aun no entendiendo. Ahí radica el mérito de la fe…
Imagen tomada de Pixabay.
PRÓXIMA PUBLICACIÓN DEL DIARIO: 6 de octubre de 2026.